altLas aguas del Río Paraná continúan con una calidad muy buena y son totalmente aptas para el abastecimiento de agua potable, recreación con baño, protección de vida acuática, riego y otras actividades, de acuerdo a los últimos estudios técnicos realizados por organismos especializados de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).

De manera a evaluar los impactos que pudieran producirse durante el proceso de llenado, estabilización y posterior explotación del Embalse, Yacyretá viene realizando desde el año 1993, y hasta la fecha, tareas de monitoreo de Calidad del Agua en el área de incidencia,  sobre el río Paraná, y sub-embalses formados en ambas márgenes.
 

El trabajo lo desarrollan Instituciones Académico-Científicas paraguayas y argentinas. Por la margen derecha, la Institución responsable del trabajo de Monitoreo, Análisis y Evaluación de Datos, es la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FaCEN), de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

Por la margen izquierda el último trabajo de monitoreo fue desarrollado dentro del Programa de Calidad de Agua – Red de Monitoreo del Convenio EBY/ Universidad Nacional de Misiones (Unam).

Este último programa realizó análisis de las tomas de agua correspondientes a las localidades de Candelaria, Garupá, Posadas, Ituzaingó (Argentina), Encarnación y Ayolas (Paraguay). Si bien cada país posee su regulación legal, en general se establece que por lo menos el 80 por ciento de 5 muestras mensuales no deberán exceder el límite de 1.000 Coliformes por 100 ml.

En general, las tomas de agua de la ciudad de Garupá, Posadas y Encarnación mostraron una tendencia decreciente en los valores de coliformes. Las ciudades de Ituzaingó y Ayolas no evidencian variación significativa en los valores de los parámetros microbiológicos analizados. La relación entre coliformes fecales y enterococos fecales presentó una tendencia decreciente en todos los puntos analizados, indicando una reducción progresiva de la componente humana de la contaminación microbiológica.

En referencia a la presencia de cianobacterias y cianotoxinas en las tomas de agua de Garupá, Ituzaingó y Ayolas, se ha determinado que no existe riesgo para la salud humana.

Considerando los resultados de los índices biológicos utilizados, la calidad del agua del embalse Yacyretá fue clasificada como muy buena, para la preservación de la vida acuática, en la mayoría de las estaciones del cuerpo principal y en los diferentes meses del año.

Sub-Embalses

Respecto a los sub-embalses Tacuary, Mboi Caé y Quiteria, éstos muestran valores normales de oxígeno disuelto, pH (potencial de hidrógeno), conductividad y turbidez, muy influenciados por las aguas del Paraná. La presencia de nutrientes, fósforo y nitrógeno, contribuye al crecimiento de plantas acuáticas en el Tacuary, acompañado de picos de concentración en clorofila “a”.

Teniendo en cuenta que el Mboi Caé recibe el aporte de los cursos que forman parte de las Sub-cuencas del Poti-y, Curi-y y Porá, en el último periodo anual de los trabajos se observan condiciones más favorables de calidad de agua: estabilización de la materia orgánica nitrogenada, notoria disminución de clorofila “a”, nivel mínimo en detergentes, y fuerte decrecimiento en bacterias Coliformes totales y fecales.

 

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